Tratamiento de la Dermatitis Atópica

El tratamiento de la DA es complejo, y debe adaptarse a la gravedad de cada caso.

Los objetivos del tratamiento son combinados:

picor

Aliviar
el picor y la sensación de ardor

barrera

Restaurar la función
barrera de la piel

inflamacion

Reducir la colonización
bacteriana y la inflamación

Todos los pacientes atópicos debemos tener muy claro que los emolientes son el principal tratamiento para controlar la enfermedad. Por eso, es imprescindible usarlos de forma correcta y diariamente.

Tienen como objetivo principal   evitar la pérdida de agua a través de la piel y actúan como humectantes restaurando la barrera cutánea.  Ayudan también para minimizar el picor.

Principios básicos para su uso:

  • Aplicar varias veces al día, y al menos una vez después de la ducha.
  • Elegir emolientes hipoalergénicos, sin perfume y que disminuyen el riesgo de sensibilización de la piel. No vale usar cualquier crema, ya que solo las específicas para DA tienen los componentes que nuestra piel necesita
  • Aplicar el emoliente en capa fina ya que la oclusión sobre la piel favorece el riesgo de sobreinfección.

Aunque hidratemos la piel adecuadamente, muchas veces nos aparecen eccemas que no podemos controlar con crema. Es el momento de usar fármacos como los corticoides tópicos.

Los corticosteroides tópicos ayudan a controlar la inflamación (enrojecimiento, hinchazón, dolor y picazón), curando así los eccemas.

Estos medicamentos tópicos son generalmente seguros cuando utilizado bajo el consejo de un médico. El uso de los corticosteroides tópicos deben disminuirse gradualmente cuando la piel está curada; sin embargo, es importante permitir que la piel sane completamente antes de dejar de usarlos.

Estos productos generalmente se usan entre una a tres veces al día. Si aplicamos la crema menos de las veces indicadas al día por médico por el miedo a sus efectos secundarios, en realidad lo que conseguiremos es prolongar el eccema y dificultar el tratamiento. Utilizar el tratamiento en una frecuencia menor a la recetada no permite que la medicación haga el efecto adecuado sobre la inflamación de la piel.

Los inhibidores tópicos de calcineurina ayudan a controlar la inflamación del eccema al disminuir la respuesta inmune hiperactiva en la piel.

Pueden usarse en el momento agudo para ayudar a controlar el eccema hasta que este desaparezca (aplicándose 2 veces al día). Además, puede usarse de forma crónica como terapia de mantenimeinto para evitar la aparición de nuevos brotes.

Se pueden usar en la cara y el párpados sin preocuparse por efectos secundarios

Los tratamientos farmacológicos sistémicos están indicados en los casos más graves y persistentes de la enfermedad.

Todos ellos son tratamientos que no son específicos para la dermatitis atópica y tienen efectos secundarios por lo que no se suelen usar durante largas temporadas. Los principales son:

  • La azatioprina.
  • La ciclosporina.
  • El metotrexato

La ciclosporina es el único fármaco con indicación autorizada en España y es la primera elección para tratamientos cortos, ya que es capaz de controlar el eccema de forma rápida y eficaz. Sin embargo, el riesgo de toxicidad a medio y largo plazo obliga, tarde o temprano, a su retirada.

Como opciones alternativas, se recomienda azatioprina o metotrexato, ambos prescritos fuera de indicación en la DA grave. La eficacia de dichos fármacos parece similar (ambos con rapidez de acción claramente inferior a ciclosporina), y la elección depende de las características de cada paciente.

La fototerapia es un tratamiento con un tipo especial de luz (sobre todo (UV-BE y UVA1) que se prescribe para tratar la dermatitis atópica y otras patologías de la piel. Ayuda a reducir el picor, la inflamación y mejora la lucha antibacteriana.

Se usa para el eccema generalizado o para el eccema localizado que no ha mejorado con los tratamientos tópicos. Alrededor del 70% de las personas con eccema mejoran con fototerapia.

La duración de cada sesión suele ser entre pocos segundos a varios minutos y la mejoría suele verse al cabo de 1-2 meses del inicio del tratamiento.

Dupilumab es un nuevo fármaco que es denominado “fármaco biológico”. Su función es disminuir la respuesta inflamatoria en la piel de las personas con dermatitis atópica. Para ello produce efecto de forma específica en las moléculas encargadas de producir los brotes y eccemas (las denominadas interleucinas 4 e interleucina 13). El tratamiento se debe administrar de forma subcutanea mediante inyecciones una vez cada 2 semanas. Es un nuevo tratamiento que produce en principio pocos efectos secundarios (sobre todo conjuntivitis o picor ocular) y tiene muy buenos resultados.

Hay otros fármacos biológicos en ensayos clínicos, con resultados esperanzadores… ¡Os iremos informando a medida que vayan saliendo!

necesidades

NECESIDADES NO CUBIERTAS

La exposición de todas estas necesidades no cubiertas en el tratamiento de la DA grave hace necesario que se siga investigando y desarrollando nuevos fármacos que actúen eficazmente sobre la inflamación que subyace por debajo de la piel, controlando eficazmente el picor y que puedan ser administrados con seguridad a largo plazo ya que la DA es una enfermedad crónica.

farmacos

FÁRMACOS EN DESARROLLO

Actualmente hay fármacos biológicos (anticuerpos monoclonales) en desarrollo para la DA como Nemolizumab, Tralokinumab y Tezepelumab. También hay fármacos orales en desarrollo como Baricitinib, upadacitinib o ZPL-389 y fármacos tópicos en desarrollo como JTE-052 o Crisaborol (este último aceptado en 2016 por la FDA ,  Agencia de Medicamentos y Alimentación en EEUU)